Etapa 3 de 3

Y por último, el equilibrio.

Cuando ya te mueves y haces fuerza, lo que queda es sostenerlo. Y eso depende de lo que pasa el resto del día.

Escena tranquila: persona estirando, desayunando bien o descansando

Qué se cuida

Tres cosas: cómo duermes, cómo comes y cómo te sientes cuando te mueves. Son las que deciden si la semana que viene vas a tener ganas y energía.

Comer bien, sin apuntarlo todo

Apuntar cada cosa que comes cansa, y casi nadie lo mantiene. Aquí no hace falta.

Si nos dices tu peso y tu altura, estimamos cuánto te conviene comer según tu objetivo y te lo damos en raciones que se miden con la mano. Y cada día respondes una sola pregunta: ¿has comido bien, regular o mal? Es suficiente para ver el patrón.

El esfuerzo, sin pulsómetro

Para saber con qué intensidad te has movido usamos la prueba del habla: si podrías cantar es suave, si puedes hablar es moderado y si solo te salen pocas palabras es intenso. Una base amplia de suave y moderado, con algo intenso, es un buen reparto.

Mantener, no subir

En esta etapa el objetivo deja de ser hacer más. Es seguir haciéndolo dentro de un año. El método ya es tuyo.

Tu primer reto dura 21 días. Empieza hoy.

Dos minutos para contarnos de dónde partes, y el método se adapta a ti.

Empezar mi primer reto