Un método que empieza por lo que hace que sigas.

Tres etapas, en este orden: primero el hábito, luego la fuerza y después el equilibrio. Cada una se apoya en la anterior, y todas avanzan en retos de 21 días.

  1. 1 Etapa 1 de 3

    Hábito

    Antes de pensar en qué entrenar, hay que conseguir lo más difícil: que moverte sea algo que haces sin discutirlo contigo cada día.

    Ver la etapa de hábito
    Persona saliendo a caminar o correr por su barrio, luz de mañana
  2. 2 Etapa 2 de 3

    Fuerza

    Con el hábito en marcha, toca añadir lo que más protege tu cuerpo a largo plazo y lo que menos gente hace: trabajar la fuerza.

    Ver la etapa de fuerza
  3. 3 Etapa 3 de 3

    Equilibrio

    Cuando ya te mueves y haces fuerza, lo que queda es sostenerlo. Y eso depende de lo que pasa el resto del día.

    Ver la etapa de equilibrio
    Escena tranquila: persona estirando, desayunando bien o descansando

Las reglas del método

Semanas, no rachas
Tu meta es un número de días por semana. Tiene holgura y no se rompe por fallar un día.
Dos de cada tres
Un reto de 21 días se supera cumpliendo dos de sus tres semanas. Constancia, no perfección.
Las pausas no cuentan
Enfermedad, lesión o viaje se marcan como pausa y la meta de esa semana se ajusta.
Nunca se baja
Si un reto no sale, se repite. Lo que ya has avanzado es tuyo.
Persona usando la app en el móvil, en un contexto cotidiano

Tu primer reto dura 21 días. Empieza hoy.

Dos minutos para contarnos de dónde partes, y el método se adapta a ti.

Empezar mi primer reto